7 de mayo de 2007

Piotr Ilich Chaikovski

Piotr Ilich Chaikovski (en ruso Пётр Ильи́ч Чайко́вский) (Nótese que su segundo nombre se pronuncia ilích y no ílich); Votkinsk, 7 de mayo de 1840 - San Petersburgo, 6 de noviembre de 1893 es uno de los compositores rusos más importantes del siglo XIX. A veces se puede encontrar su nombre transcrito del alfabeto cirílico en versiones similares a la francesa e inglesa (Tchaikovsky) o alemana (Tschaikowski).

Biografía

Según el calendario gregoriano nació el 7 de mayo de 1840 en la ciudad rusa de Votkinsk, centro minero e industrial al este de Moscú, cerca de los montes Urales, en el seno de una familia con origen ucraniano. Según el calendario juliano (que en esa época se seguía empleando en Rusia), nació el 25 de abril. Su padre, Iliá Petrovich, ingeniero minero, trabajaba allí a cargo de una importante mina. También residieron varios años en Alapaevsk. La familia vivía al estilo de los grandes terratenientes de la época, tenía una casa imponente y un gran personal a su servicio. Las fuentes rusas mencionan que incluso tuvo bajo sus órdenes una compañía de cien cosacos. Iliá Petrovich casó en segundas nupcias con Aleksandra Adreyevna d'Assier, una aristócrata de origen francés, bella y refinada. De esta unión nacieron seis hijos, de los que Piotr Ilich fue el segundo. Otras fuentes indican que Chaikovsky tuvo cuatro hermanos: Módest, Ippolit, Aleksandra y Anatoli.

Su niñez

En sus primeros años tuvo como institutriz a Fanny Dürbach, de origen suizo. Inicialmente esta institutriz fue elegida para dar las primeras lecciones a los hermanos mayores de Piotr Ilich, pero éste con apenas cuatro años y medio, insistió para que a él también le dieran las primeras lecciones y así lo determinó su padre. La institutriz permaneció en casa de Piotr Ilich durante cuatro años, que para el pequeño fueron “un extraordinario periodo de rápido desarrollo mental”.

A los seis años, el pequeño hablaba perfecta y fluidamente el francés y el alemán. Fanny quedó encantada con este niño que además era muy sensible, y cada vez que era regañado quedaba muy afectado. Ello llevó a la institutriz a darle el apelativo de “criatura de porcelana”. Tenía especial capacidad para la música y aprendió a tocar el piano; tan concentrado se mantenía cada vez que tocaba dicho instrumento, que luego quedaba con frecuencia exhausto, nervioso e insomne.

Muerte de su madre

Piotr adoraba a su madre, pero, en 1854, el cólera la mató. Para el joven Piotr fue un golpe durísimo. Se dice que de ella Piotr “heredó el carácter neurótico y que al crecer le fue imposible acercarse a otras mujeres porque la había idealizado demasiado”. A lo largo de su vida Chaikovski mantendría relaciones platónicas con dos mujeres mayores que él y se mantendría muy unido a su hermana Aleksandra y a sus hermanos Ippolit, Módest y Anatol.

Sus estudios

Chaikovsky empezó a estudiar música desde pequeño. A los cuatro años participaba en las clases de piano que recibía su hermano mayor y, a los siete, empezó a tomar lecciones, primero de un maestro local y más tarde de un profesor de Moscú, ciudad a la que se mudó la familia en el año 1848. En 1850, la familia decidió que el joven Piotr estudiara derecho y lo inscribieron en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo, en donde permaneció hasta graduarse de abogado. Paralelo a sus estudios de derecho, continuó sus estudios de piano. A los 19 años Piotr Ilich se convirtió en funcionario del Ministerio de Justicia. El empleo le permitió tener cierta independencia económica. Por esa época frecuentaba lugares frívolos y teatros, no siempre de buena fama, pero también a óperas y ballets.

La música

En 1861 realiza su primer viaje al extranjero: estuvo tres meses en Francia y Alemania. En ese viaje tuvo tiempo de reflexionar sobre su futuro y en 1862, a los 22 años, se matriculó en el Conservatorio de San Petersburgo, que dirigía Anton Rubinstein. Ahí estudió composición, armonía y contrapunto. Sus nuevos estudios lo absorbieron tanto que pronto fue incompatible con su trabajo en el Ministerio. Decidió renunciar a su empleo y dedicarse por entero a la música. Para tener ingresos económicos, tuvo entonces que dedicarse a dar clases de piano y solfeo.

Su paso de alumno a profesor

El nacionalismo musical en Rusia fue creado por Mijaíl Glinka (1803-1857). Consistía en la “necesidad de inspirarse en temas populares y folclóricos para crear una música auténticamente nacional y libre de influencias extranjeras”. Por aquella época, el legado de Glinka fue recogido por el “Grupo de los Cinco” (Mili Balakirev, Aleksandr Boródin, César Cui, Módest Mússorgski, Nikolái Rimski-Kórsakov), a los que conoció en 1868. A raíz de este contacto Chaikovsky compuso algunas obras nacionalistas como la Sinfonía Nº 2 “Pequeña Rusia” en 1872. Las relaciones de Chaikovsky con el Grupo de los Cinco nunca fueron estrechas, ya que él tenía una preparación de Conservatorio, cosa que los nacionalistas rechazaban; además la inspiración de Chaikovsky buscaba temas que no siempre eran rusos; sin embargo los unía su amor por la música de Glinka.

El reconocimiento a su obra

Entre 1869 y 1875, la carrera de Chaikovsky se consolida, lo que le proporcionó cierta estabilidad económica; su temperamento, sin embargo, era inestable, siempre oscilante entre la euforia y la depresión. En esta época compuso la obertura-fantasía Romeo y Julieta, el Cuarteto para cuerdas Nº 1, el Concierto para piano Nº 1, las sinfonías 2 y 3, la ópera Oprichnik y el célebre ballet El lago de los cisnes (estrenado el 4 de marzo de 1877).

Vida sentimental

En octubre de 1869, una compañía de ópera italiana, hizo presentaciones en Moscú. Su estrella principal era la soprano belga Desirée Artôt, quien hizo amistad con Chaikovsky; sin embargo, el compositor se enamoró platónicamente: “Rara vez he encontrado a una mujer tan amable, buena e inteligente”, comentaba en una carta a su hermano Módest. A pesar de frecuentarla, a los pocos meses Desirée se casó con otro y pronto Chaikovsky la olvidaría y se dedicaría a componer su primera ópera: “El Vóivoda”. Ya por esta época Piotr Ilich Chaikovsky poseía fama y con ella también se desataron las envidias y habladurías: había llegado a ser un compositor reconocido pero también en forma soterrada, los comentarios sobre su homosexualidad, comenzaron a circular por la sociedad moscovita de la época.

En marzo de 1877, cuando se encontraba componiendo su ópera Eugenio Oneguín, Chaikovsky recibió una carta de amor de una desconocida, a la que siguieron otras apasionadas misivas. Ella, Antonia Miliukova, le decía que había sido su alumna, pero como Chaikovsky no la recordaba no contestó ninguna de las cartas que recibía de ella. Pero cuando ella amenazó con matarse si Chaikovsky no le contestaba, entonces el compositor la visitó. Le pareció "agradable, con una mediana educación", y decidió casarse para satisfacer al padre que lo presionaba, para acallar todo rumor sobre su homosexualidad y para cumplir con su destino.

Matrimonio

Chaikovsky y Antonina Miliukova se casaron el 18 de julio de 1877. Él tenía 37 años y ella 28. Antonia resultó ser una mujer desequilibrada. Pesó en la decisión de matrimonio del compositor la creencia que con el matrimonio podría "superar" su tendencia homosexual, pero se equivocó: la unión física no llegó a consumarse.

Luego de dos meses de sufrimientos de la pareja, y tras intentar el suicidio, Chaikovsky decidió separarse y marchó a Suiza a reponerse del trauma psíquico. Diecinueve años después, en 1896, fue ingresada en un psiquiátrico en el que permaneció hasta su muerte en 1917.


Nadiezhda von Meck

Poco antes de conocer a Antonina Miliukova, Chaikovsky conoció a una mujer muy diferente, que luego sería su segundo amor platónico. En 1876, el compositor inició una relación epistolar con Nadiezhda von Meck, “mayor que él, viuda rica, madre de doce hijos y mujer culta”. Cierta vez, ella asistió a un concierto donde se tocó música de Chaikovsky y se enamoró de su música. Ella le propuso donarle sumas de dinero para que él pudiera dedicarse a componer sin preocupaciones económicas. Chaikovsky aceptó la proposición. Entre ambos se estableció una relación platónica a la vez que económica, pero sólo por cartas. Uno de los frutos de esta relación fue la Sinfonía Nº 4, que el compositor le dedicó.

Todo marchó bien hasta diciembre de 1890, fecha en que ella rompe bruscamente la relación. Ella arguyó que estaba en bancarrota; sin embargo ello no fue cierto. Se dice que Nadezhda creía que era amada por Chaikovsky; sin embargo, escuchó las murmuraciones sobre la supuesta homosexualidad de él y éstas la disuadieron de continuar con la relación. Lo real es que esta ruptura fue un duro golpe para el músico. La relación epistolar se había prolongado durante 13 años, tiempo en el cual nunca hablaron en persona. A pesar de la ruptura, Nadezhda, siguió la carrera de Chaikovsky. Curiosamente, ella murió apenas dos meses después de la muerte del compositor.

Los mejores años

Entre 1880 y 1890, Chaikovsky vivió sus mejores años. Con la ayuda de Nadezhda von Meck, más el aporte económico de sus obras, pudo dedicar todo su tiempo a componer y a viajar. Abandonó el Conservatorio y pasaba largas temporadas en la casa campestre de su hermana Aleksandra, en Kemenk. Realizó varios viajes y giras por Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia. Fue una época de gran estabilidad emocional.

De la primera mitad de esta década datan obras como la Obertura 1812, la Serenata para cuerdas, el Capricho italiano, el trío “En memoria de un gran artista” (en honor a Nikolái Rubinstein) y la sinfonía Manfred. En 1885, compró una casa de campo en Klin, entre Moscú y San Petersburgo.

Figura internacional

A partir de 1885, la fama de Chaikovsky como compositor creció extraordinariamente en Rusia y en el resto de Europa e incluso traspasó el Atlántico hasta Estados Unidos de Norteamérica. El zar Alejandro III le concedió la Gran Cruz de San Vladímir, que lo reconocía como compositor oficial, y más aún, le dio su amistad. En 1887 Chaikovsky debutó como director. Varios críticos entre ellos el compositor francés Saint-Saëns, lo declararon el más genial de los compositores rusos. En 1890, fue invitado a inaugurar el auditórium Carnegie Hall de Nueva York y, en 1893, fue miembro de honor de la Academia Francesa y doctor honoris causa de la Universidad de Cambridge.

Sus últimas composiciones

A pesar de sus éxitos y a raíz de su ruptura con Nadezhda von Meck, en 1890, Chaikovsky volvió a sus periodos de depresión. Pero su actividad creadora no se interrumpió y a pesar de sus cambios, compuso la Suite Mozartiana, la Sinfonía Nº 5, La bella durmiente del bosque y la ópera Yolanda y sus dos obras más famosas: el ballet El Cascanueces y la Sinfonía Nº 6 “Patética”. Acerca de esta sinfonía, Chaikovsky escribió: “La quiero como no he querido nunca a ninguna de mis partituras… No exagero, toda mi alma está en esta sinfonía”.

Muerte del músico [editar]

Durante mucho tiempo se ha sostenido que tres días después del estreno de la Sinfonía Nº 6 “Patética”, a fines de octubre de 1893, Chaikovsky se sintió mal, se negó a comer y bebió un vaso con agua no hervida, a pesar que en San Petersburgo se había declarado una epidemia de cólera. Chaikovsky era un gran compositor, pero mal perdedor, y lo que hizo no fue otra cosa que un suicidio. El 3 de noviembre se supo que había contraído la enfermedad, de la que murió el día 6, a los 53 años. En Rusia fue muy sentida su muerte, al extremo que el zar ruso declaró: “Tenemos muchos duques y barones pero un solo Chaikovsky”.

Desde 1978 la investigación de la musicóloga Aleksandra Orlova sostiene otra hipótesis sobre su muerte. Da por seguro el suicido con arsénico. La causa más probable de ésta decisión es la denuncia de un aristócrata por la relación homosexual del compositor con su sobrino. El duque escribió una carta al zar denunciando al compositor, pero la carta llegó a las manos de un importante senador que había estudiado con Chaikovsky en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo. Espantado, mandó formar una corte para juzgarlo; Chaikovsky fue citado, juzgado y sentenciado[cita requerida]. La corte acordó que sólo había un camino para salvar el honor de todos: Chaikovsky debía suicidarse. Entonces él se envenenó bebiendo arsénico. Este hecho habría sido ocultado para no dañar la imagen de un héroe nacional. Así lo recoge el Diccionario Grove desde la edición de 1980 [cita requerida].

De cualquier forma el autor Alexander Poznansky ha rebatido esta versión de Orlova, y para muchos autores las causas de la muerte del compositor siguen siendo inciertas.

Johannes Brahms

Johannes Brahms (7 de mayo de 1833 - 3 de abril de 1897) fue un pianista y compositor alemán de música clásica del romanticismo.

Inicios

Nació en Hamburgo, hijo de Johann Jakob Brahms un contrabajista, que le dio sus primeras lecciones de música y Hersika Cristina Nissen. Pronto Brahms se reveló como pianista aventajado, por lo que, siendo aún adolescente, contribuyó a los gastos familiares con el dinero que ganaba impartiendo clases, tocando el piano en restaurantes, bares, e incluso burdeles.

Brahms dio recitales de piano en público pero no tuvo el éxito deseado, aunque más tarde tocaría él mismo en los estrenos de sus dos Conciertos para piano. Comenzó a componer y durante un tiempo tampoco consiguió que el público mostrase interés por sus obras. En 1853 realizó una gira de conciertos con un músico afamado en aquella época. Durante el viaje tuvo ocasión de conocer a Franz Liszt y a Robert Schumann. Este último, además de compositor era editor de una revista prestigiosa de música, y atrajo la atención de los críticos y empresarios de música sobre el joven Brahms, lo que contribuyó notablemente a que Brahms se convirtiese en un compositor conocido y apreciado.

Aunque la relación entre Robert Schumann y Brahms duró hasta el fin de los días de Schumann, el vínculo más destacable fue el que tuvo con la esposa de éste, Clara Schumann, una pianista reconocida en aquellos momentos, compositora también y con la que estableció una larga y profunda amistad que tuvo rasgos de amor platónico. Brahms solía presentarle a Clara sus obras antes de estrenarlas; muchas veces Clara Schumann fue la encargada de estrenar algunas de las obras pianísticas de Johannes. Nunca se llegó a aclarar la relación entre ambos a pesar de producirse un distanciamiento del que no se conocen los motivos.

Traslado a Viena

En 1862 Brahms se instaló con carácter definitivo en Viena, donde se dedicó por completo a la composición. Durante casi 30 años compuso obras musicales que han llegado a formar parte del repertorio esencial de la música clásica romántica, y que ya durante la vida de Brahms fueron acogidas muy favorablemente, de forma que se le consideró como uno de los grandes compositores de su época. Su primer éxito importante lo tuvo con Un Requiem alemán, una gran obra coral. La acogida dispensada por el público le animó a iniciar la composición de su Sinfonía nº1, que tardó diez años en escribir. Acabada en 1876, compuso sus otras tres sinfonías en el transcurso de los ocho años siguientes.

A la edad de 57 años Brahms decidió abandonar la composición. Sin embargo, no fue consecuente con su decisión, ya que unos años antes de su muerte compuso todavía algunas de sus mejores obras, como las dos Sonatas para clarinete y las cuatro Canciones serias.

Muchos han considerado a Brahms como sucesor de Beethoven, y su primera sinfonía fue apodada décima sinfonía de Beethoven. Además de las ya citadas obras, compuso otras también muy apreciadas, como el Concierto para violín y diferentes Variaciones, género que cultivó con especial maestría. Fue prolífico en la composición de música de cámara y de piezas para piano sólo, así como de canciones.

Como la mayoría de los compositores románticos, Brahms veneraba a Beethoven, quien ejerció una marcada influencia en él. Pero también sintió una gran admiración por los grandes compositores de la época clásica, Mozart y Haydn. Coleccionaba primeras ediciones de sus partituras y autógrafos, e incluso editaba partituras de las obras que se representaban habitualmente. Su identificación con la música del periodo clásico fue tanta que incorporó a muchos movimientos de sus obras las formas de aquella música. Por ello a Brahms se le considera el más clásico de los compositores románticos.

En su trabajo Brahms fue un perfeccionista. Una muestra de ello es el hecho de que tardase tantos años en acabar su primera sinfonía. Algunos expertos opinan que esa sinfonía en realidad no fue la primera, ya que la primera no había llegado a salir a la luz por no sentirse Brahms satisfecho con ella. Lo que es cierto es que Brahms rompía con cierta frecuencia nuevas composiciones que no estaban a la altura de sus exigencias.

Como persona Brahms fue amante de la naturaleza. En sus paseos por los bosques que rodean Viena llevaba siempre caramelos que repartía entre los niños. Hacia los mayores era más bien hosco, aunque sus amigos le apreciaban sinceramente. Brahms nunca llegó a casarse. Murió a los 64 años de edad en Viena, como consecuencia de un cáncer de hígado.