19 de agosto de 2007

Cantarero, nueva reina de Pésaro

«La gazza ladra», de G. Rossini. Mariola Cantarero, Dmitry Korchak, Alex Esposito, Michele Pertusi, Manuela Custer. Coro de Cámara de Praga. Orchestra Haydn di Bolzano e Trento. Dirección musical: Lü Jia. Dirección escénica: Damiano Michieletto. Adriatic Arena.

Mariola Cantarero se presentó en el Festival de Pésaro en 2001 como Condesa de Foleville en «Il viaggio a Reims», dentro de las actividades de la Accademia Rossiniana. Después de asumir roles menores, en 2004 incorporó en «Elisabetta, regina d’Inghilterra» el personaje de Matilde, la rival de la monarca británica. Pero ha sido en 2007 cuando la soprano granadina ha alcanzado su consagración definitiva como protagonista de la nueva producción de «La gazza ladra», una de las creaciones más atípicas del genio pesarés, que comienza en clave de inofensiva comedia para alcanzar progresivamente momentos de una gravedad casi insostenible. En el papel de Ninetta, la infeliz muchacha que, para no delatar a su padre, perseguido injustamente por motivos políticos, es capaz de asumir su propia condena por un robo que no ha cometido -y que finalmente se demostrará que fue cometido por una impertinente urraca-, somete a la cantante a notables cambios de tesitura, exigentes agudos y una resistencia casi sobrehumana en un agotador papel que está casi cuatro horas en escena, y que la artista defendió con una seguridad, rigor estilístico y preparación técnica admirables. Una labor premiada con atronadoras ovaciones y un «pateo» comparable al obtenido por Juan Diego Flórez en «Otello».
La artista es, sin duda, una de las favoritas del Festival (este año asume también la comprometida parte de Ceres en la cantata «Las bodas de Tetis y Peleo»), y estuvo rodeada de un estupendo elenco, destacando los bajos Michele Pertusi, que hizo del malvado Mayor de la aldea un rijoso antecesor del Scarpia de «Tosca», y Alex Esposito como Fernando, el proscrito padre de la joven, así como el tenor ruso Dmitry Korchak en un sensible y musical Giannetto, prometido de la muchacha.
Dinamismo espectacular
La mezzo Manuela Custer como Pippo, su fiel amigo, tiene con ella un conmovedor dúo en la prisión, que nos hizo evocar algunos momentos mágicos en la historia de la interpretación rossiniana. La producción (que ofrecía la obra en su absoluta integridad, alcanzando una duración casi wagneriana) sirvió de vehículo de presentación también al joven director escénico italiano Damiano Michieletto (conocido en España por su excelente trabajo en «Il dissoluto punito», de Carnicer, en La Coruña), que no ha podido tener un debut más afortunado en el Festival, y ha conferido a la obra un dinamismo espectacular. La ópera está contemplada como el sueño de una niña (la bailarina india Sandhya Nagaraja), que durante la obertura realiza las más increíbles acrobacias, antes de convertirse en la propia urraca. Una serie de inmensos tubos sirven tanto como paredes de la hostería como en amenazadores cañones en el impactante final del primer acto, así como en los muros de la prisión en el segundo acto. La escena crucial del juicio está resuelta con la imponente aparición de los magistrados por una pasarela que baja de la embocadura del escenario, y la estremecedora marcha al cadalso es acompañada por un paisaje de velas. El maestro chino Lü Jia, director musical de la Arena de Verona, mostró una sorprendente afinidad con estos pentagramas, proponiendo una lectura vibrante que tuvo su perfecta transmisión en los jóvenes y entregados músicos de la Orquesta Haydn de Bolzano y Trento.

16 de agosto de 2007

Duelo de tenores en Pésaro

«Otello», de Gioachino Rossini.
Gregory Kunde, Olga Peretyatko, Juan Diego Flórez, José Manuel Zapata, Maria Gortsevskaya. Coro de Cámara de Praga. Orquesta del Teatro Comunale de Bolonia. Dirección musical: Renato Palumbo. Dirección escénica: G. del Monaco. Adriatic Arena, 14–VIII–2007.

Hay pocas óperas como el «Otello» de Rossini que cuenten con tres papeles principales para tenor, lo cual puede convertir la representación en una verdadera lucha por conseguir la aclamación del público. Esto fue lo que ocurrió el pasado martes en el Festival de Pésaro. La representación iba discurriendo por los cauces de la más absoluta corrección hasta que durante el acto segundo, el tenor peruano Juan Diego Flórez (intérprete de Rodrigo, el rival del protagonista por el amor de Desdémona) atacó su aria «Che ascolto! Ahimè, che dici», lo que provocó el delirio del público. Pero el norteamericano Gregory Kunde (a quien siempre le toca lidiar los peores toros) no estaba dispuesto a dejarse achantar, y dejó bien claro quién era el titular de la ópera, con una exhibición de agudos y una firmeza en los ataques desconocidas en él. En el papel de Cassio estaba previsto el regreso del veterano Chris Merritt, pero una enfermedad le ha obligado a abandonar las funciones después del estreno, a quien ha sustituido por el granadino José Manuel Zapata, que se defendió con mucha valentía y perfecto estilo. Una auténtica sorpresa fue la soprano rusa Olga Peretyatko, una Desdémona de muchos quilates por su dominio de la coloratura, la seguridad de los sobreagudos y, sobre todo, su vivencia del infortunado personaje. En los papeles menores destacó la cálida Emilia de la mezzosoprano Maria Gortsevskaya. La anterior producción de la obra databa casi de hace dos décadas, y entonces Pier Luigi Pizzi decoró el drama con una de sus más hermosas escenografías. La nueva producción de Giancarlo del Monaco, que hacía su presentación en el Festival, es radicalmente opuesta. El coro, una masa roja El director de escena italiano ha situado la acción en un opresivo paisaje surrealista lleno de puertas sobre las que está pintado un mar a lo Magritte, que se abren y se cierran a modo de pesadilla de Desdémona, quien finalmente encontrará en una de ellas su ataúd (en esta edición se ha decidido utilizar el final trágico y no el feliz, con la muerte de los dos protagonistas, con lo que la ópera gana infinitamente en cuanto a vigor teatral). Hay momentos particularmente bellos, como las apariciones del coro en unos podios laterales a modo de gran masa roja que comenta la acción, mientras que toda la producción revela un minucioso intento por dotar de verosimilitud psicológica a los caracteres. Al frente del excelente Coro de Cámara de Praga y una magnífica Orquesta del Teatro Comunale de Bolonia, Renato Palumbo supo crear un auténtico drama, además de contribuir a la siempre agradecida fiesta vocal rossiniana.

29 de julio de 2007

Peter Schreier

Peter Schreier (nacido el 29 de julio, 1935) es un tenor y director de orquesta alemán. Ha sido cantante de ópera, de oratorios y de lieder.

Primeros años
Schreier nació en Meissen, Sajonia, y pasó sus primeros años en el pequeño pueblo de Gauernitz, cerca de Meissen, donde su padre era profesor, cantor y organista. En junio de 1945, cuando casi tenía diez años, y justo unos meses después de la destrucción de Dresde, ingresó en el internado del famoso coro de niños de Dresde, el Kreuzchor (Coro de la Kreuzkirche o Iglesia de la Cruz). El coro se acababa de restablecer. El joven Peter y otros miembros del coro y maestros vivían en una bodega en los alrededores de Dresde.

El director del Kreuzchor, Rudolf Mauersberger, enseguida reconoció el gran talento de Peter Schreier. Le permitió cantar como solista e incluso creó composiciones especialmente adaptadas a la voz infantil de Peter. Se pueden encontrar grabaciones de esta época en disco compacto.

Schreier tenía dieciséis años cuando le cambió la voz, y entonces se convirtió en tenor, tal como había deseado, debido a los papeles de Evangelista en la música de Johann Sebastian Bach. Decidió convertirse en un cantante profesional, para lo cual recibió lecciones de canto, primero de forma privada y después en la Academia de Música de Dresde; también estudió canto coral y dirección de orquesta.

Peter Schreier ha vivido en Dresde desde 1945, en el distrito de Loschwitz en la orilla derecha del río Elba.


Carrera musical
Cantante de opera
Peter Schreier debutó profesionalmente en agosto de 1959, en el papel de Primer Prisionero en la opera Fidelio de Beethoven. En los años siguientes, triunfó como Belmonte en El rapto en el Serrallo y un poco más tarde, como Tamino en La flauta mágica, ambas óperas de Mozart.

En 1963 fue contratado por la Ópera Estatal de Berlín en Unter den Linden. Desde 1966 fue durante muchos años invitado anual de la Ópera Estatal de Viena. Ese mismo año debutó en el Festival de Bayreuth como joven marinero en Tristán e Isolda con Karl Böhm como director. Durante veinticinco años, desde 1967, intervino en la programación del Festival de Salzburgo.

También canto el papel de Loki en El oro del Rin de Wagner. Para él, fue muy importante cantar el papel titular de Palestrina, la opera compuesta por Hans Pfitzner, no sólo en Munich sino también en Berlín Este, un tema que suscitó controversia en aquella época en Alemania Oriental. Su encarnación en la ópera de Pfitzner está entre sus más impresionantes aciertos en la escena operística.

Con Theo Adam, frecuente compañero en escena y en el estudio de grabación, Peter Schreier fue el cantante de música clásica más célebre de la República Democrática Alemana, y tuvo el privilegio de viajar a Occidente en todo momento. Por ello pudo interpretar tanto en el Metropolitan Opera (donde debutó como Tamino) como en La Scala, el Covent Garden o en el Teatro Colón, por no hablar de Viena, Salzburgo, Bayreuth o Berlín Occidental.

En junio de 2000, Schreier se despidió de los escenarios. Su ultimo papel fue el del príncipe Tamino en La flauta mágica; declaró que ya no podía actuar más como si fuera aún un joven príncipe. Puso punto final a su carrera como cantante el 2 de diciembre de 2005, combinando los roles de Evangelista y director de orquesta en una interpretación del Oratorio de Navidad de Bach en Praga.

Lied
A lo largo de su carrera, Schreier fue famoso como cantante de lieder alemanes, incluyendo las canciones de Schubert y Schumann.

Director de orquesta
Desde 1970 Schreier ha sido también director de orquesta, con un interés especial en las obras de Mozart, J.S. Bach y Haydn. A lo largo de su carrera como cantante, en las interpretaciones de oratorios de Bach, a menudo combinó los papeles de Evangelista y director de orquesta.

Su interpretación de la Pasión según San Mateo (en la cual asume igualmente el rol de Evangelista) se caracteriza por un conocimiento íntimo de los menores detalles de la partitura, aunque con cierta rigidez y sequedad.


Valoración
Particularmente en sus últimos años, Schreier posiblemente no ofrezca la más bella de las voces de tenor, sobre todo si se compara con algunos contemporáneos suyos como Fritz Wunderlich.

Es un tenor lírico, de voz ligera, flexible y expresiva, encantador. Más bien, es su inteligencia y la belleza de su expresión musical, así como la intensidad con la que proyecta el significado del texto, lo que le ha asegurado su reputación.

Por ejemplo, la Penguin Guide to Compact Discs dice que la grabación de Schreier de El canto del cisne, de Franz Schubert, "la voz de Schreier puede que no siga siendo bella bajo presión, pero… la amplitud de su tono y la intensidad de inflexión sobre el significado de las palabras, hacen de esta grabación una de las más atractivas de todos los tiempos." De su grabación del Viaje de invierno de Schubert, los mismos autores dicen "esta es una lectura intensamente envolvente, con cambios de humor vívidamente representados, positivos, electrizantes."

Ha obtenido su reputación como intérprete de clásicos alemanes y austriacos, como J. S. Bach, Georg Friedrich Haendel, Wolfgang Amadeus Mozart, Franz Schubert, Richard Wagner, Gustav Mahler, Carl Orff y Paul Dessau. Ha interpretado a compositores, tanto grandes como de menor importancia, del Romanticismo y postromanticismo alemanes.

Ha dejado una de las discografías más abundantes del siglo XX, sin otro rival en el registro de tenor más que Nicolai Gedda.


Premios/Distinciones
Premio Nacional de Primera Clase de la GDR
Bundesverdienstkreuz (Premio de la República Federal de Alemania)
Premio Musical Leonie Sonnings, Copenhague
Premio "Ernst von Siemens"
Miembro honorario de la Musikverein Wien (Sociedad Musical de Viena)
"Wiener Flötenuhr"
Premio "Georg Philipp Telemann"
Premio de la Música sacra europea
Título de "Kammersänger" (un título conferido a cantantes de mérito destacado) por los gobiernos de la GDR, Baviera y Austria
Ciudadano de honor de la ciudad de Meissen por sus esfuerzos en recaudar fondos para la restauración de la ciudad.

7 de mayo de 2007

Piotr Ilich Chaikovski

Piotr Ilich Chaikovski (en ruso Пётр Ильи́ч Чайко́вский) (Nótese que su segundo nombre se pronuncia ilích y no ílich); Votkinsk, 7 de mayo de 1840 - San Petersburgo, 6 de noviembre de 1893 es uno de los compositores rusos más importantes del siglo XIX. A veces se puede encontrar su nombre transcrito del alfabeto cirílico en versiones similares a la francesa e inglesa (Tchaikovsky) o alemana (Tschaikowski).

Biografía

Según el calendario gregoriano nació el 7 de mayo de 1840 en la ciudad rusa de Votkinsk, centro minero e industrial al este de Moscú, cerca de los montes Urales, en el seno de una familia con origen ucraniano. Según el calendario juliano (que en esa época se seguía empleando en Rusia), nació el 25 de abril. Su padre, Iliá Petrovich, ingeniero minero, trabajaba allí a cargo de una importante mina. También residieron varios años en Alapaevsk. La familia vivía al estilo de los grandes terratenientes de la época, tenía una casa imponente y un gran personal a su servicio. Las fuentes rusas mencionan que incluso tuvo bajo sus órdenes una compañía de cien cosacos. Iliá Petrovich casó en segundas nupcias con Aleksandra Adreyevna d'Assier, una aristócrata de origen francés, bella y refinada. De esta unión nacieron seis hijos, de los que Piotr Ilich fue el segundo. Otras fuentes indican que Chaikovsky tuvo cuatro hermanos: Módest, Ippolit, Aleksandra y Anatoli.

Su niñez

En sus primeros años tuvo como institutriz a Fanny Dürbach, de origen suizo. Inicialmente esta institutriz fue elegida para dar las primeras lecciones a los hermanos mayores de Piotr Ilich, pero éste con apenas cuatro años y medio, insistió para que a él también le dieran las primeras lecciones y así lo determinó su padre. La institutriz permaneció en casa de Piotr Ilich durante cuatro años, que para el pequeño fueron “un extraordinario periodo de rápido desarrollo mental”.

A los seis años, el pequeño hablaba perfecta y fluidamente el francés y el alemán. Fanny quedó encantada con este niño que además era muy sensible, y cada vez que era regañado quedaba muy afectado. Ello llevó a la institutriz a darle el apelativo de “criatura de porcelana”. Tenía especial capacidad para la música y aprendió a tocar el piano; tan concentrado se mantenía cada vez que tocaba dicho instrumento, que luego quedaba con frecuencia exhausto, nervioso e insomne.

Muerte de su madre

Piotr adoraba a su madre, pero, en 1854, el cólera la mató. Para el joven Piotr fue un golpe durísimo. Se dice que de ella Piotr “heredó el carácter neurótico y que al crecer le fue imposible acercarse a otras mujeres porque la había idealizado demasiado”. A lo largo de su vida Chaikovski mantendría relaciones platónicas con dos mujeres mayores que él y se mantendría muy unido a su hermana Aleksandra y a sus hermanos Ippolit, Módest y Anatol.

Sus estudios

Chaikovsky empezó a estudiar música desde pequeño. A los cuatro años participaba en las clases de piano que recibía su hermano mayor y, a los siete, empezó a tomar lecciones, primero de un maestro local y más tarde de un profesor de Moscú, ciudad a la que se mudó la familia en el año 1848. En 1850, la familia decidió que el joven Piotr estudiara derecho y lo inscribieron en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo, en donde permaneció hasta graduarse de abogado. Paralelo a sus estudios de derecho, continuó sus estudios de piano. A los 19 años Piotr Ilich se convirtió en funcionario del Ministerio de Justicia. El empleo le permitió tener cierta independencia económica. Por esa época frecuentaba lugares frívolos y teatros, no siempre de buena fama, pero también a óperas y ballets.

La música

En 1861 realiza su primer viaje al extranjero: estuvo tres meses en Francia y Alemania. En ese viaje tuvo tiempo de reflexionar sobre su futuro y en 1862, a los 22 años, se matriculó en el Conservatorio de San Petersburgo, que dirigía Anton Rubinstein. Ahí estudió composición, armonía y contrapunto. Sus nuevos estudios lo absorbieron tanto que pronto fue incompatible con su trabajo en el Ministerio. Decidió renunciar a su empleo y dedicarse por entero a la música. Para tener ingresos económicos, tuvo entonces que dedicarse a dar clases de piano y solfeo.

Su paso de alumno a profesor

El nacionalismo musical en Rusia fue creado por Mijaíl Glinka (1803-1857). Consistía en la “necesidad de inspirarse en temas populares y folclóricos para crear una música auténticamente nacional y libre de influencias extranjeras”. Por aquella época, el legado de Glinka fue recogido por el “Grupo de los Cinco” (Mili Balakirev, Aleksandr Boródin, César Cui, Módest Mússorgski, Nikolái Rimski-Kórsakov), a los que conoció en 1868. A raíz de este contacto Chaikovsky compuso algunas obras nacionalistas como la Sinfonía Nº 2 “Pequeña Rusia” en 1872. Las relaciones de Chaikovsky con el Grupo de los Cinco nunca fueron estrechas, ya que él tenía una preparación de Conservatorio, cosa que los nacionalistas rechazaban; además la inspiración de Chaikovsky buscaba temas que no siempre eran rusos; sin embargo los unía su amor por la música de Glinka.

El reconocimiento a su obra

Entre 1869 y 1875, la carrera de Chaikovsky se consolida, lo que le proporcionó cierta estabilidad económica; su temperamento, sin embargo, era inestable, siempre oscilante entre la euforia y la depresión. En esta época compuso la obertura-fantasía Romeo y Julieta, el Cuarteto para cuerdas Nº 1, el Concierto para piano Nº 1, las sinfonías 2 y 3, la ópera Oprichnik y el célebre ballet El lago de los cisnes (estrenado el 4 de marzo de 1877).

Vida sentimental

En octubre de 1869, una compañía de ópera italiana, hizo presentaciones en Moscú. Su estrella principal era la soprano belga Desirée Artôt, quien hizo amistad con Chaikovsky; sin embargo, el compositor se enamoró platónicamente: “Rara vez he encontrado a una mujer tan amable, buena e inteligente”, comentaba en una carta a su hermano Módest. A pesar de frecuentarla, a los pocos meses Desirée se casó con otro y pronto Chaikovsky la olvidaría y se dedicaría a componer su primera ópera: “El Vóivoda”. Ya por esta época Piotr Ilich Chaikovsky poseía fama y con ella también se desataron las envidias y habladurías: había llegado a ser un compositor reconocido pero también en forma soterrada, los comentarios sobre su homosexualidad, comenzaron a circular por la sociedad moscovita de la época.

En marzo de 1877, cuando se encontraba componiendo su ópera Eugenio Oneguín, Chaikovsky recibió una carta de amor de una desconocida, a la que siguieron otras apasionadas misivas. Ella, Antonia Miliukova, le decía que había sido su alumna, pero como Chaikovsky no la recordaba no contestó ninguna de las cartas que recibía de ella. Pero cuando ella amenazó con matarse si Chaikovsky no le contestaba, entonces el compositor la visitó. Le pareció "agradable, con una mediana educación", y decidió casarse para satisfacer al padre que lo presionaba, para acallar todo rumor sobre su homosexualidad y para cumplir con su destino.

Matrimonio

Chaikovsky y Antonina Miliukova se casaron el 18 de julio de 1877. Él tenía 37 años y ella 28. Antonia resultó ser una mujer desequilibrada. Pesó en la decisión de matrimonio del compositor la creencia que con el matrimonio podría "superar" su tendencia homosexual, pero se equivocó: la unión física no llegó a consumarse.

Luego de dos meses de sufrimientos de la pareja, y tras intentar el suicidio, Chaikovsky decidió separarse y marchó a Suiza a reponerse del trauma psíquico. Diecinueve años después, en 1896, fue ingresada en un psiquiátrico en el que permaneció hasta su muerte en 1917.


Nadiezhda von Meck

Poco antes de conocer a Antonina Miliukova, Chaikovsky conoció a una mujer muy diferente, que luego sería su segundo amor platónico. En 1876, el compositor inició una relación epistolar con Nadiezhda von Meck, “mayor que él, viuda rica, madre de doce hijos y mujer culta”. Cierta vez, ella asistió a un concierto donde se tocó música de Chaikovsky y se enamoró de su música. Ella le propuso donarle sumas de dinero para que él pudiera dedicarse a componer sin preocupaciones económicas. Chaikovsky aceptó la proposición. Entre ambos se estableció una relación platónica a la vez que económica, pero sólo por cartas. Uno de los frutos de esta relación fue la Sinfonía Nº 4, que el compositor le dedicó.

Todo marchó bien hasta diciembre de 1890, fecha en que ella rompe bruscamente la relación. Ella arguyó que estaba en bancarrota; sin embargo ello no fue cierto. Se dice que Nadezhda creía que era amada por Chaikovsky; sin embargo, escuchó las murmuraciones sobre la supuesta homosexualidad de él y éstas la disuadieron de continuar con la relación. Lo real es que esta ruptura fue un duro golpe para el músico. La relación epistolar se había prolongado durante 13 años, tiempo en el cual nunca hablaron en persona. A pesar de la ruptura, Nadezhda, siguió la carrera de Chaikovsky. Curiosamente, ella murió apenas dos meses después de la muerte del compositor.

Los mejores años

Entre 1880 y 1890, Chaikovsky vivió sus mejores años. Con la ayuda de Nadezhda von Meck, más el aporte económico de sus obras, pudo dedicar todo su tiempo a componer y a viajar. Abandonó el Conservatorio y pasaba largas temporadas en la casa campestre de su hermana Aleksandra, en Kemenk. Realizó varios viajes y giras por Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia. Fue una época de gran estabilidad emocional.

De la primera mitad de esta década datan obras como la Obertura 1812, la Serenata para cuerdas, el Capricho italiano, el trío “En memoria de un gran artista” (en honor a Nikolái Rubinstein) y la sinfonía Manfred. En 1885, compró una casa de campo en Klin, entre Moscú y San Petersburgo.

Figura internacional

A partir de 1885, la fama de Chaikovsky como compositor creció extraordinariamente en Rusia y en el resto de Europa e incluso traspasó el Atlántico hasta Estados Unidos de Norteamérica. El zar Alejandro III le concedió la Gran Cruz de San Vladímir, que lo reconocía como compositor oficial, y más aún, le dio su amistad. En 1887 Chaikovsky debutó como director. Varios críticos entre ellos el compositor francés Saint-Saëns, lo declararon el más genial de los compositores rusos. En 1890, fue invitado a inaugurar el auditórium Carnegie Hall de Nueva York y, en 1893, fue miembro de honor de la Academia Francesa y doctor honoris causa de la Universidad de Cambridge.

Sus últimas composiciones

A pesar de sus éxitos y a raíz de su ruptura con Nadezhda von Meck, en 1890, Chaikovsky volvió a sus periodos de depresión. Pero su actividad creadora no se interrumpió y a pesar de sus cambios, compuso la Suite Mozartiana, la Sinfonía Nº 5, La bella durmiente del bosque y la ópera Yolanda y sus dos obras más famosas: el ballet El Cascanueces y la Sinfonía Nº 6 “Patética”. Acerca de esta sinfonía, Chaikovsky escribió: “La quiero como no he querido nunca a ninguna de mis partituras… No exagero, toda mi alma está en esta sinfonía”.

Muerte del músico [editar]

Durante mucho tiempo se ha sostenido que tres días después del estreno de la Sinfonía Nº 6 “Patética”, a fines de octubre de 1893, Chaikovsky se sintió mal, se negó a comer y bebió un vaso con agua no hervida, a pesar que en San Petersburgo se había declarado una epidemia de cólera. Chaikovsky era un gran compositor, pero mal perdedor, y lo que hizo no fue otra cosa que un suicidio. El 3 de noviembre se supo que había contraído la enfermedad, de la que murió el día 6, a los 53 años. En Rusia fue muy sentida su muerte, al extremo que el zar ruso declaró: “Tenemos muchos duques y barones pero un solo Chaikovsky”.

Desde 1978 la investigación de la musicóloga Aleksandra Orlova sostiene otra hipótesis sobre su muerte. Da por seguro el suicido con arsénico. La causa más probable de ésta decisión es la denuncia de un aristócrata por la relación homosexual del compositor con su sobrino. El duque escribió una carta al zar denunciando al compositor, pero la carta llegó a las manos de un importante senador que había estudiado con Chaikovsky en la Escuela de Jurisprudencia de San Petersburgo. Espantado, mandó formar una corte para juzgarlo; Chaikovsky fue citado, juzgado y sentenciado[cita requerida]. La corte acordó que sólo había un camino para salvar el honor de todos: Chaikovsky debía suicidarse. Entonces él se envenenó bebiendo arsénico. Este hecho habría sido ocultado para no dañar la imagen de un héroe nacional. Así lo recoge el Diccionario Grove desde la edición de 1980 [cita requerida].

De cualquier forma el autor Alexander Poznansky ha rebatido esta versión de Orlova, y para muchos autores las causas de la muerte del compositor siguen siendo inciertas.

Johannes Brahms

Johannes Brahms (7 de mayo de 1833 - 3 de abril de 1897) fue un pianista y compositor alemán de música clásica del romanticismo.

Inicios

Nació en Hamburgo, hijo de Johann Jakob Brahms un contrabajista, que le dio sus primeras lecciones de música y Hersika Cristina Nissen. Pronto Brahms se reveló como pianista aventajado, por lo que, siendo aún adolescente, contribuyó a los gastos familiares con el dinero que ganaba impartiendo clases, tocando el piano en restaurantes, bares, e incluso burdeles.

Brahms dio recitales de piano en público pero no tuvo el éxito deseado, aunque más tarde tocaría él mismo en los estrenos de sus dos Conciertos para piano. Comenzó a componer y durante un tiempo tampoco consiguió que el público mostrase interés por sus obras. En 1853 realizó una gira de conciertos con un músico afamado en aquella época. Durante el viaje tuvo ocasión de conocer a Franz Liszt y a Robert Schumann. Este último, además de compositor era editor de una revista prestigiosa de música, y atrajo la atención de los críticos y empresarios de música sobre el joven Brahms, lo que contribuyó notablemente a que Brahms se convirtiese en un compositor conocido y apreciado.

Aunque la relación entre Robert Schumann y Brahms duró hasta el fin de los días de Schumann, el vínculo más destacable fue el que tuvo con la esposa de éste, Clara Schumann, una pianista reconocida en aquellos momentos, compositora también y con la que estableció una larga y profunda amistad que tuvo rasgos de amor platónico. Brahms solía presentarle a Clara sus obras antes de estrenarlas; muchas veces Clara Schumann fue la encargada de estrenar algunas de las obras pianísticas de Johannes. Nunca se llegó a aclarar la relación entre ambos a pesar de producirse un distanciamiento del que no se conocen los motivos.

Traslado a Viena

En 1862 Brahms se instaló con carácter definitivo en Viena, donde se dedicó por completo a la composición. Durante casi 30 años compuso obras musicales que han llegado a formar parte del repertorio esencial de la música clásica romántica, y que ya durante la vida de Brahms fueron acogidas muy favorablemente, de forma que se le consideró como uno de los grandes compositores de su época. Su primer éxito importante lo tuvo con Un Requiem alemán, una gran obra coral. La acogida dispensada por el público le animó a iniciar la composición de su Sinfonía nº1, que tardó diez años en escribir. Acabada en 1876, compuso sus otras tres sinfonías en el transcurso de los ocho años siguientes.

A la edad de 57 años Brahms decidió abandonar la composición. Sin embargo, no fue consecuente con su decisión, ya que unos años antes de su muerte compuso todavía algunas de sus mejores obras, como las dos Sonatas para clarinete y las cuatro Canciones serias.

Muchos han considerado a Brahms como sucesor de Beethoven, y su primera sinfonía fue apodada décima sinfonía de Beethoven. Además de las ya citadas obras, compuso otras también muy apreciadas, como el Concierto para violín y diferentes Variaciones, género que cultivó con especial maestría. Fue prolífico en la composición de música de cámara y de piezas para piano sólo, así como de canciones.

Como la mayoría de los compositores románticos, Brahms veneraba a Beethoven, quien ejerció una marcada influencia en él. Pero también sintió una gran admiración por los grandes compositores de la época clásica, Mozart y Haydn. Coleccionaba primeras ediciones de sus partituras y autógrafos, e incluso editaba partituras de las obras que se representaban habitualmente. Su identificación con la música del periodo clásico fue tanta que incorporó a muchos movimientos de sus obras las formas de aquella música. Por ello a Brahms se le considera el más clásico de los compositores románticos.

En su trabajo Brahms fue un perfeccionista. Una muestra de ello es el hecho de que tardase tantos años en acabar su primera sinfonía. Algunos expertos opinan que esa sinfonía en realidad no fue la primera, ya que la primera no había llegado a salir a la luz por no sentirse Brahms satisfecho con ella. Lo que es cierto es que Brahms rompía con cierta frecuencia nuevas composiciones que no estaban a la altura de sus exigencias.

Como persona Brahms fue amante de la naturaleza. En sus paseos por los bosques que rodean Viena llevaba siempre caramelos que repartía entre los niños. Hacia los mayores era más bien hosco, aunque sus amigos le apreciaban sinceramente. Brahms nunca llegó a casarse. Murió a los 64 años de edad en Viena, como consecuencia de un cáncer de hígado.

27 de abril de 2007

Muere el violonchelista y director de orquesta ruso Mstislav Rostropóvich a los 80 años

El violonchelista y director de orquesta ruso Mstislav Rostropóvich ha muerto este viernes en un hospital de Moscú a la edad de 80 años, según ha informado su portavoz, Natalia Dolezhal. El músico –premio Príncipe de Asturias de la Concordia de 1997 y viejo amigo de la Familia Real, sobre todo de Doña Sofía– era considerado el mejor violonchelista de su generación y había sido ingresado el pasado 12 de abril en el Centro Oncológico de la capital rusa, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de urgencia. En 1974 tuvo que abandonar la Unión Soviética al serle retirada su nacionalidad tras defender públicamente a un escritor contrario al régimen comunista soviético.

Tras ser intervenido, los médicos –citados por el diario Komsomolskaya Pravda– señalaron que "la operación era inminente, pues, sobre el trasfondo de la grave enfermedad, al maestro le han surgido serios problemas del hígado y el intestino".

Para llevar a cabo la intervención fue invitado el médico alemán Hans Schmoll, quien desde el aeropuerto acudió directamente al concilio de expertos, donde acordó con sus colegas rusos que el paciente debía ser operado con urgencia. Los médicos coincidieron entonces en señalar que la operación fue un éxito pero, no obstante, Rostropóvich superaba con mucha dificultad la nueva intervención. "Está tan débil que los médicos se niegan categóricamente a hacer pronósticos", añadió entonces el rotativo.

Era ya la segunda hospitalización en tres meses a la que se sometía el gran músico. La primera se produjo después de que se sintiera mal en diciembre pasado y fue dado de alta el 6 de marzo, en vísperas de su octogésimo cumpleaños.

Con motivo de sus 80 años, Rostropóvich fue condecorado por el presidente ruso, Vladímir Putin, con la Orden al Mérito "por su contribución al desarrollo de las artes musicales en todo el mundo y sus muchos años de actividad creativa". Entre sus numerosos galardones también figuran la Legión de Honor de Francia, los premios soviéticos Stalin y Lenin, el reconocimiento anual de la Liga para los Derechos Civiles, Caballero Honorario del Imperio Británico.

Rostropóvich es considerado un defensor de las libertades civiles y artísticas, como cuando acogió durante cuatro años en su domicilio al escritor disidente soviético Alexander Solzhenitsin, posteriormente premio Nobel de Literatura en 1975.

Rostropóvich: Una larga y calurosa amistad con España y la Familia Real

Habitual de los auditorios y festivales españoles, y viejo amigo de la Familia Real, sobre todo de Doña Sofía, el violonchelista Mstislav Rostropóvich, fallecido este viernes a los 80 años, mantuvo una larga y afectuosa relación con España, que vio correspondida con calurosos aplausos y numerosos reconocimientos.

Poseedor de la encomienda de la Orden de Carlos III, una de las más importantes condecoraciones españolas que se otorga a personalidades extranjeras, y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1997 –galardón que compartió con el violinista Yehudi Menuhin–, Rostropóvich siembre hablaba de "su querida España", país que conoció todavía bajo el régimen franquista.

"Aún en tiempos de Franco visité muchas veces España, así que he tenido la oportunidad de ver cómo fue cambiando la vida del maravilloso pueblo español, cómo paulatinamente fue quedando atrás la división y cómo España se fue cohesionando bajo las consignas de amistad y fraternidad", afirmaba el músico ruso.

Aunque decía que el chelo se ponía "muy celoso de la batuta", Rostropóvich viajó como instrumentista y director por todos los rincones de España para llevar su música por el Auditorio Nacional de Madrid, el Festival de Perelada o el Palau de la Música de Valencia, que le concedió su primera Medalla en 1997, y que él agradeció, en español y con un emotivo "os quiero".

Entre sus seguidores, la Reina, con quien mantenía una larga amistad desde sus años de juventud como Princesa griega, y que quedó reflejada en numerosa ocasiones. Doña Sofía asistió en Moscú en mayo de 2005 a las bodas de oro del violonchelista y la soprano Galina Vishnevskaya y estuvo muy cerca de él cuando regresó a Rusia en 1990 tras 16 años de exilio, acompañándolo en los conciertos que ofreció en Moscú y San Petersburgo.

Él tampoco faltó en los momentos importantes de la Familia Real, y, por ejemplo, la primera aparición pública del Príncipe de Asturias y su entonces prometida, Letizia Ortiz, tuvo lugar en un concierto en el Teatro Real que Rostropovich ofreció en honor de los Reyes. Entonces, actuó en su doble condición de director de orquesta y violonchelista, algo que sólo ocurría en "ocasiones muy especiales" por el gran esfuerzo que precisaba.

Rostropovich reconocía que los Reyes de España siempre le habían acompañado en los momentos difíciles de su vida. "Cuando me echaron de la Unión Soviética fue la mayor tragedia de mi vida, una tragedia que duró diecisiete años. Ahí estuvieron los Reyes, apoyándome", dijo. Él alababa así a Don Juan Carlos: "posee una sorprendente amplitud de criterios y una gran sabiduría, que le permite conjugar la sencillez en la comunicación con un gran sentido de la dignidad y la responsabilidad de su alta posición".

El también violinista tenía amistad con otras personalidades españolas, entre ellas, la presidenta de la Fundación Albéniz, Paloma O'Shea, con quien colaboró en la Escuela Superior de Música Reina Sofía. "Estoy feliz, inmensamente feliz", declaró en conversación telefónica con EFE cuando supo el 23 de mayo de 1997 que había sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Ese día se encontraba visitando algunos poblados de las estepas de la frontera con Kazajistán, zona a donde fue evacuado junto con su hermana Verónica durante la Segunda Guerra Mundial y donde actuaba en los hospitales ante los heridos.

Defensor de las libertades humanas y artísticas del mundo, siempre confió en la paz, tal y como reveló en una de sus últimas comparecencias ante los medios de comunicación españoles, en 2005. "Creo en Dios y creo que Dios nos va a ayudar, además estoy convencido de que nos merecemos su ayuda", dijo con rotundidad.

15 de abril de 2007

Michael Kamen

Michael Kamen (15 de abril de 1948 - 18 de noviembre de 2003), compositor estadounidense (especialmente de bandas sonoras), arreglista, letrista, y músico de sesión.

Kamen nació en la ciudad de Nueva York, y estudió en The New York High School of Music & Art y, más tarde en Juilliard's School for Music Dance and Drama de Nueva York, donde aprendió a tocar el oboe.

Trabajó brevemente con Leonard Bernstein, tras actuar con su grupo de rock en uno de los conciertos para jóvenes de Bernstein.

Cabe destacar sus colaboraciones con Pink Floyd, David Gilmour, Roger Waters (es una de las pocas personas invitadas a trabajar con los dos miembros de Pink Floyd, tras su amarga separación), Eric Clapton, David Bowie, Metallica, Herbie Hancock y Bryan Adams.

Kamen escribió once ballets y es el autor de la música de las películas Brazil, Robin Hood, príncipe de los ladrones, Licencia para matar, Stonewall, X-Men y de las series de películas Arma letal y La jungla de cristal. Fue candidato a dos premios Oscar y ganó tres premios Grammy, dos Globos de oro, dos premios Ivor Novello, un Annie y un Emmy.

En 1990 participó con muchos más invitados en la colosal representación de Roger Waters de The Wall en Berlín.

En 1997 a Kamen se le diagnosticó esclerosis múltiple, pero en 2003 murió de un ataque al corazón.